En la docencia nos enfrentamos a diversos retos, muchos de ellos son tratados con la pedagogía tradicional sin embargo esta ya no es suficiente, las diferencias individuales son palpables, el ritmo de aprendizaje de nuestros alumnos es diferente y el Sistema Educativo actual nos señala que la educación DEBE SER INCLUSIVA, sin embargo aún no estamos preparados para ella.
Algunos profesores tienen formación en docencia otros hemos egresado de una universidad y nos dedicamos a ella pero carecemos del conocimiento para tratar a los niños y jóvenes con problemas de aprendizaje: Autismo, Síndrome de Asperger, TDAH o Transtrono de Déficit de Atención e Hiperactividad, Dislexia (incapacidad para leer, deletrear y escribir palabras), Dislalia (omisión de ciertos sonidos o sustitución por otros de forma incorrecta), Disgráfia (incapacidad para escribir correctamente) discalculia (incapacidad para realizar cálculos matemáticos) por mencionar algunos.
Pero, ¿qué es un problema de aprendizaje? IDEA ( Individuals with Disiabilieties Education Act) por sus siglas en inglés define un problema de aprendizaje como: Un trastorno en uno o más de los procesos biológicos básicos relacionados con la comprensión o uso del lenguaje hablado o escrito, que puede manifestarse como la habilidad imperfecta para pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o realizar cálculos matemáticos. El termino incluye condiciones como discapacidades de la percepción, lesión cerebral, disfunción cerebral mínima...
El problema se complica para el niño o joven cuando no es detectado a tiempo en ninguno de estos trastornos y se promueve de un grado a otro con deficiencias que se van haciendo cada vez más grande a lo largo de su vida como estudiantes ocasionando en muchos casos estigmatizaciones de "burro", "distraído"," incompetente", "indisciplinado", "agresivo", "falto de atención e interés", "tonto" creando desesperación en los padres y en los maestros por no ser "normal" como lo dictan los cánones.
Por ello:
Es necesario que padres y maestros estemos atentos a la conducta individual, al ritmo y a los posibles problemas de aprendizaje, ello facilitará su tránsito por las aulas y mejorará su desempeño a lo largo de la vida mejorando considerablemente su autoestima. Si bien no somos especialistas, la docencia nos ha despertado un sexto sentido para detectar cual educando no se comporta, aprende o se desenvuelve dentro de la línea normal del estándar que conocemos.
Se sugiere:
1) Llamar al padre de familia o tutor y entablar una conversación sobre el historial del niño en casa y escuela. Explicar abiertamente el motivo por el cual se ha pedido su presencia. Declararnos -sin vergüenza alguna- incompetentes para resolver el caso o situación presentada, y sugerirle atención para el chico. Desafortunadamente la atención con especialistas es cara para la economía de muchos de nosotros, sin embargo existen instituciones públicas y de gobierno que brindar el servicios psico-pedagógico a bajo costo sobre todo en aquellos lugares en donde las Universidades cuentan con Facultades de Psicología o en los Sistemas DIF de las localidades.
2.- Una vez detectado el trastorno o el problema de aprendizaje, el trabajo al interior del aula tendrá que ser reforzado con las indicaciones y sugerencias que el especialista proporcione.
3.- Como maestros debemos considerar que las estrategias e instrumentos de evaluación tendrán que ser diferentes a las que se aplique al resto de nuestros alumnos. Para ello son de gran ayuda las guías de observación, listas de cotejo, rúbricas y diarios por mencionar algunos.
4- El acompañamiento que estos niños y/o jóvenes requieren a lo largo del ciclo escolar debe ser cercano, los tiempos de entrega para las actividades debe ser considerado ya que trabajan a un ritmo diferente, quizá con menor calidad o se les dificulte en ocasiones terminar una actividad por muy simple que parezca, para ello tendremos que diseñar actividades en donde se demuestre haber adquirido el conocimiento que se pretende.
5- Recordemos que de acuerdo a la Reforma Educativa trabajamos bajo el esquema de competencias, ello facilitará el diseño de actividades y estrategias de evaluación.
6.- Cada uno los problemas de aprendizaje requiere el diseño de la estrategia adecuada ya que dependerá el problema que se atienda. En un salón de clase podemos enfrentarnos con varios a la vez y el diseño de las actividades así como el instrumento de evaluación no será el mismo para un niño con TDAH que para el que tiene dislexia, por ejemplo.
9.- Ser conscientes que la misma atención que nos requiere un alumno nos requerirán 35 o más.
10.- Debemos considerar que el hecho de que al no aprender al ritmo que lo hace el resto de sus compañeros crea frecuentemente frustración, vergüenza y su autoestima disminuye al enfrentarse con frecuencia a lo que ellos consideran un fracaso. TRABAJAR PARA REFORZAR SU AUTOESTIMA.
11.- Es necesario utilizar estrategias adecuadas para que el resto del grupo entienda a sus compañeros, evitar el bullying o acoso escolar que pueda generarse en torno a estos alumnos y formar un grupo de apoyo en las actividades áulicas.
12.- Debemos trabajar en equipo maestro-padres de familia-alumno-compañeros de grupo-especialista.
13.- En caso de que el alumno sea atendido por otro u otros maestros comunicar de inmediato la situación para unir esfuerzos, unificar criterios y crear conciencia del apoyo que el niño o joven requiere.
Todos los días nos enfrentamos a nuevos retos. Debemos seguir esforzándonos.
Buen tema, por ahí tengo una clase de atención a la diversidad con los chicos de la Normal, saludos :)
ResponderEliminarGracias Jorge, mucho agradeceré puedas compartirme la información. Saludos ;)
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